Desde hace unos años deje de creer en las casualidades y comencé a darme cuenta que todo lo que ocurre a nuestro alrededor surge con un propósito de aprendizaje. Hace unos meses me hice una segunda sanación de útero, fue un ritual precioso que no dejaré de recomendarle a todas las mujeres; es la oportunidad para limpiar nuestro útero de miedos o energías que nos estancan y bendecir el maravilloso regalo que tenemos en nuestro vientre. A diferencia del año pasado, esta sanación la recibí con mucho amor y total confianza en que la vida me tiene deparado lo mejor. Con esta confianza y empoderamiento, comencé a ver de manera clara todo mi valor, fue como si de repente mi alma pudiera reconocer su propia belleza.
Cuando te encuentras en estos procesos de sanación emocional y re conexión espiritual, te vas dando cuenta de la importancia de que mueran estructuras de pensamiento, creencias limitantes, y en general, todas las capas y máscaras que tienes para ocultar tu luz. A pesar de que sabes eso, hay un profundo miedo a que esa muerte signifique que vas a perder algo fundamental en tu vida, y por eso siempre habrá resistencias en todo proceso de auto conocimiento. Me gustaría decirles que no van a perder nada, pues durante muchos años yo me negué a esa idea, y por lo tanto, me resistí de manera inimaginable a generar transformaciones de fondo porque creía que la muerte de esto me iba a traer más miseria y sufrimiento, pero la verdad es otra:La muerte es necesaria y fundamental que ocurra en nuestras vidas, si no hay muerte no hay renovación, no hay cambios, no hay movimiento. Sin la muerte nos quedaríamos estáticos, estancados en tierra infértil y la vida carecería de todo su valor. Lastimosamente en nuestra sociedad se cree que la muerte siempre conduce a más muerte y por eso le tenemos pánico a los finales; a soltar relaciones, patrones, pensamientos o situaciones. Creemos ingenuamente que es mejor quedarnos en nuestra zona cómoda, pues “mejor malo conocido que bueno por conocer”, y así caminamos por la vida, manteniendo sufrimientos y cargas y enamorándonos de ellas.En los últimos meses la muerte ha estado muy presente en mi vida: terminé una relación de pareja, he comenzado a soltar herencias ancestrales que no me corresponden, he soltado posesiones materiales, he perdonado mi pasado. Sin embargo a pesar de los momentos de ansiedad y miedo también comprendí que la muerte llego a mi vida para regalarme renaceres y mostrarme lo fortalecida que estoy. Antes le tenía mucho miedo a la muerte porque estaba profundamente apegada al pasado, creía que la vida era mi enemiga y que todo lo malo y catastrófico me pasaba a mi. En los últimos meses he comenzando a darle otro significado a la muerte y he comprendido la importancia de recibirla amorosamente en mi vida.Por eso lxs invito a recibir con más tranquilidad a la muerte, que se permitan resurgir como el ave Fénix cuántas veces sea necesario. Permítanse trascender miedos y darse cuenta de su luz, de su poder y de su naturaleza amorosa. Cada vez que evitamos la muerte en cualquier área de nuestras vidas estamos haciendo una alianza con el miedo, ¿no sería mejor elegir al amor?Te aseguro que después de toda muerte vas a encontrar más vida porque alcanzaras niveles de consciencia más elevados. Citando a la poeta mexicana Rosario Castellanos:
Cuando te encuentras en estos procesos de sanación emocional y re conexión espiritual, te vas dando cuenta de la importancia de que mueran estructuras de pensamiento, creencias limitantes, y en general, todas las capas y máscaras que tienes para ocultar tu luz. A pesar de que sabes eso, hay un profundo miedo a que esa muerte signifique que vas a perder algo fundamental en tu vida, y por eso siempre habrá resistencias en todo proceso de auto conocimiento. Me gustaría decirles que no van a perder nada, pues durante muchos años yo me negué a esa idea, y por lo tanto, me resistí de manera inimaginable a generar transformaciones de fondo porque creía que la muerte de esto me iba a traer más miseria y sufrimiento, pero la verdad es otra:La muerte es necesaria y fundamental que ocurra en nuestras vidas, si no hay muerte no hay renovación, no hay cambios, no hay movimiento. Sin la muerte nos quedaríamos estáticos, estancados en tierra infértil y la vida carecería de todo su valor. Lastimosamente en nuestra sociedad se cree que la muerte siempre conduce a más muerte y por eso le tenemos pánico a los finales; a soltar relaciones, patrones, pensamientos o situaciones. Creemos ingenuamente que es mejor quedarnos en nuestra zona cómoda, pues “mejor malo conocido que bueno por conocer”, y así caminamos por la vida, manteniendo sufrimientos y cargas y enamorándonos de ellas.En los últimos meses la muerte ha estado muy presente en mi vida: terminé una relación de pareja, he comenzado a soltar herencias ancestrales que no me corresponden, he soltado posesiones materiales, he perdonado mi pasado. Sin embargo a pesar de los momentos de ansiedad y miedo también comprendí que la muerte llego a mi vida para regalarme renaceres y mostrarme lo fortalecida que estoy. Antes le tenía mucho miedo a la muerte porque estaba profundamente apegada al pasado, creía que la vida era mi enemiga y que todo lo malo y catastrófico me pasaba a mi. En los últimos meses he comenzando a darle otro significado a la muerte y he comprendido la importancia de recibirla amorosamente en mi vida.Por eso lxs invito a recibir con más tranquilidad a la muerte, que se permitan resurgir como el ave Fénix cuántas veces sea necesario. Permítanse trascender miedos y darse cuenta de su luz, de su poder y de su naturaleza amorosa. Cada vez que evitamos la muerte en cualquier área de nuestras vidas estamos haciendo una alianza con el miedo, ¿no sería mejor elegir al amor?Te aseguro que después de toda muerte vas a encontrar más vida porque alcanzaras niveles de consciencia más elevados. Citando a la poeta mexicana Rosario Castellanos:
Dadme la muerte que me falta.
Lucía Gómez Mantilla.